Para equilibrar...
Después de Baudelaire que mejor que: EL GUATEQUESiempre he pensado que sólo las primeras escenas del Guateque son tan geniales que valen por toda una película.
El comienzo con el corneta en la cima de la montaña es absolutamente glorioso; tanto, que para todos los que no hayan tenido el placer de ver esta comedia, no contaré más, pero sí añadiré que ahora mismo estoy riendo, sólo de recordarlo.
Si mezclamos a Blake Edwards como director (Toda la saga de la pantera rosa, Desayuno con diamantes…) en la música a su incondicional Henri Manzini ( Días de vino y rosas, Desayuno con diamantes, Música y lágrimas y el inolvidable tema de la Pantera Rosa entre otras muchas); que en esta ocasión centrará su talento en monstrarnos los sonidos psicoldélicos que estaban de moda, y a Peter Sellers como protagonista (ese Inspector Clousseau)¿Qué bebida podría salir de allí?
En palabras de su propio creador, su idea desde hacía tiempo era una especie de homenaje a las comedias del cine mudo y realmente lo consiguió.
Hrundi V.Bakshi (Peter Sellers) es un actor recién llegado de la India que debuta en Hollywood en una película. Acaba haciendo saltar por los aires el escenario más valioso del film. Le despiden y el director le incluye en la lista negra para que nunca más pueda trabajar en el cine. Un error de la secretaria hace que en la lista en la que es incluido Hrundi Baksi sea la de las invitaciones para la fiesta de todos los directivos de los estudios, una fiesta glamourosa con lo mejor de Hollywood.
A su llegada, comienza manchando sus impecables zapatos blancos en el barro del aparcamiento, por lo que decide meter la puntita del pie en un pequeño lago que recorre el salón de la casa. El zapato se escapa del pie y sale flotando recorriendo la sala. Es sólo su entrada. A partir de ese momento a Hrundi le comienza a pasar y comienza a hacer de todo. Desde destrozar un baño y los nervios del espectador, hasta insertar un pollo en la tiara de una de las damas.
Inimitable, único Peter Sellers en esta película. No sólo logra hacerte reír a carcajadas si no que consigue hacerse absolutamente entrañable, a pesar de que trabajar con él debía ser una dura y ardua tarea, debido a su difícil por no decir imposible carácter. Como coprotagonista tenemos a una encantadora Claudine Longet, en su papel de aspirante a actriz, ingenua y dulce. Un consejo: No perder de vista al camarero…
¡A disfrutar de la fiesta!
















