sábado, abril 30, 2016

De vientos y gigantes



El aire levantó la pelusilla gris que le cubría la nuca, mientras miraba al frente con el ceño fruncido. Silbó. Una vez más. Con una voz tan potente como enclenque era su aspecto gritó en contra de los vientos circulares que le golpeaban a traición:

— ¡Rocinante!

Unos segundos después apareció galopando un perro con el lustre en el pelaje de miles de razas entrelazadas, pero ojos brillantes y vivos. Se lanzó sobre sus rodillas suavizando el impulso, pero no la pasión, para no hacerle más daño del que su figura escondía. Con la trufa llena de tierra, de alguna fechoría reciente, dio un lametazo rápido sobre la oreja de Alonso de Quijano.

—Vamos Rocinante. Se hace tarde y estoy cansado. Volvamos a casa.

Caminaron juntos, despacio, uno al lado del otro. El perro adaptaba su paso al de él. Se alejaba lo justo para absorber los nuevos olores que habían dejado los habitantes de la zona desde el día anterior. Alonso se agarraba el costado de vez en cuando y se paraba. Rocinante también.
Sancho esperaba impaciente en la puerta del molino. Tenía los ojos muy abiertos. Tanto que se podía  apreciar su color marrón, a pesar de su diminuto tamaño, en el centro de una cara redonda llena de marcas y arrugas de reinos perdidos.  

— ¡Corra señor!

—Menos bromas Sancho.

Sancho le agarró del brazo y le arrastró hasta el borde del camino, donde un pequeño abismo separaba la tierra árida de otras más áridas si cabe. Allí el viento soplaba fuerte, tanto, que te devolvía pensamientos y recuerdos que habías escupido al aire tiempo atrás.

— Gigantes. Creo que he visto gigantes.

— Vivimos en un molino Sancho… Ya pasaron nuestros tiempos de héroes sin sentido.

—Don Quijote mire allí.

Él se puso tieso. Hacía tiempo que no le llamaba así. A lo lejos unas monstruosas figuras de hierro movían a gran velocidad unas aspas plateadas. Brazos de metal dispuestos a destrozar a quién osara acercarse.

—¡Válgame Dios! 

— Ya le avisé.

—Será otra de esas rarezas sin sentido que construye el hombre.  

Los dos se quedaron mirando en silencio. Rocinante sentado sobre sus patas traseras miraba una hilera de hormigas que paseaba por delante.

— ¿Sancho de verdad piensas que podrían ser gigantes?

Sancho los miró, lo miró, el repentino porte en el cuerpo viejo y ajado de su amo. Ese fulgor de locura maravillosa en sus ojos, la mirada con esa promesa tatuada y cumplida por siglos de acabar con malandrines y villanos. La tristeza que envolvía como un guante su figura. Cómo apartaba la mano de ese costado que lo estaba extinguiendo.

— Sin lugar a dudas. Son gigantes.

—Pues no hay tiempo que perder. Vamos a por ellos. En marcha Rocinante.

Don Quijote acarició el pelo enloquecido por el viento de su perro. Éste ladró y saltó alrededor moviendo el rabo. No sabía dónde iban, ni a qué, pero su amo estaba contento y era motivo más que suficiente.  

domingo, abril 10, 2016

Los perros esos superhéroes bajitos con abrigo


Cada día amo más a los perros, esos superhéroes bajitos con abrigo. Hace diez años que uno de ellos me salvó la vida: Jazz, una cocker tricolor de cejas pelirrojas, con las que me mira entre la cara de póquer y la dulzura más extrema, que ahora ronca bajo el escritorio. No voló entre rascacielos. Ni lleva capa. Solo lleva un abrigo lleno de pelos que va soltando por todas partes. Porque son superhéroes más lentos y sutiles, no por ello con menos mérito o poderes. Lo suyo es una labor de salvación constante.

Tienen la capacidad de encender un motorcito en nuestro interior que se activa cuando convives con ellos y te obliga a ser mejor. O al menos intentar parecerte a lo que reflejan sus ojos que ven cuando te miran. Si un perro te elige para ser salvado, no hay vuelta atrás. Se convierte en un pacto entre caballeros en el instante que sus pelos recorren tu casa y tus días. El pacto más noble y fácil de cumplir con los que tendrás que lidiar.

No siempre apetece escuchar lo que cuentan por alrededor, pero por esa magia y poder innato que solo ellos tienen, encontrarás los suficientes arrestos para coger el muñeco chupado, casi sin relleno, la pelota con infinitas marcas de dientes alrededor y lanzársela. Tirarte al suelo y luchar. Gritar, hacerte croqueta, empanadillas y reírte. Mucho. Despeinarte. Llenarte de más pelos. Pelos que ya han pasado a ser la valiosa insignia de lo que hay entre los dos.

“Deberían hablar”. He escuchado infinidad de veces. ¡No por favor! La mirada de un perro tiene una fuerza, una bondad y una pureza que no pueden hallarse por rebuscados y estúpidos términos con los que nos expresemos nosotros. Nunca.

Ellos, los dueños de la entrada al Paraíso. Esa puerta a la que llegas deseando contar las maravillas del día, lanzarte sobre los brazos de ese amante que, de momento, permanece detrás de la madera, desparramarte en el sofá, olvidar que existes... Él siempre va a estar ahí. Pendiente del giro de la llave, de que las luces den paso al mejor de los amigos, el más guapo de los seres entre los seres, para dar comienzo a una febril exhibición de claqué. Solo para ti. Un espectáculo que nada tiene que envidiar en pasión y constancia al número principal del Cotton Club.

Hasta que tu perro no se siente espalda con espalda contigo, no sabrás qué significa el apoyo incondicional. El amor más fiel. La amistad más surrealista y verdadera. No siempre entiendo por qué han decidido salvarnos. Solo ellos tienen la respuesta. Ellos son los héroes. 

lunes, marzo 14, 2016

El lado de la cama

Mi lado de la cama, en concreto el izquierdo, no se lo cedo ni a mis mejores sueños. Me lo robaron una vez y no vuelvo a perderlo. Nunca. Es más creo que los que lo ceden sin más, como si fuera el sitio en el metro no tienen ni idea de lo que están haciendo. Solo para quienes los sueños han pasado a ser nuestra vida más lúcida podemos entenderlo.

Él comenzó durmiendo en medio de la cama, para hacerlo junto a mí un tiempo después. Esas noches pude verlo en diferentes lugares, de lejos, en mis sueños. Sé que él también me vio y vivió lo mismo que yo, porque comenzó una lucha incansable entre sábanas y besos para quedarnos los dos en mi lado. Cada noche más apretados. Más juntos y a la vez más alejados. Hasta que logró tirarme de la cama.
Fue caer por un abismo. Pasaba las noches mirando a ese ladrón en la oscuridad, mientras se revolvía sonriente entre sábanas y vidas. La mía. Podía sentir como era feliz en esos mundos oníricos. Los míos.
Él en cambio dejó de mirarme por las mañanas. Temía que viera en sus ojos lo que me quitaba por las noches. Y supe que no pensaba devolvérmelo nunca.

Recuperé mi lado izquierdo de la cama. No importa cómo. Ahora vivo casi todo el día en él. Y por supuesto todas las noches.




jueves, febrero 18, 2016

Belle de jour

22.40 horas sábado: Ella se levanta de la silla. Lleva sentada mucho tiempo. Demasiado.
El vestido está escondido entre los demás, en el armario, como se esconden los pecados. Es suave, brillante, barato. Se desnuda. Se mira en el espejo del armario abierto y se viste con él. Siente frío. El frío del tejido brillante y basto. En el cajón, al fondo junto a la madera, ha guardado el pintalabios rojo también brillante. Se lo pasa por los labios. Cierra el armario.

24.00 horas sábado: Espera sentada en un taburete del bar. La copa también espera sobre la barra. Cruza las piernas y mira la puerta. El hombre llega. Se acerca y comienzan a hablar. Ella sabía que iría, por eso está allí. Por eso lleva ese vestido escondido y el pintalabios prohibido. El hombre no sabe nada de eso.
Ella pide otra copa y lo mismo para él. Lo ha visto en muchas películas y siempre ha querido hacerlo. El hombre ríe, ella le mira, pero ni siquiera sonríe.


01:30 horas: Sabe por qué está allí y se da cuenta de que él no entiende nada. No tiene que entender nada, quizá es mejor así, que simplemente esté allí con ella, bebiendo.
Hablan. Ella habla de un sueño, el hombre le dice que los peores pecados se cometen en sueños. Y sonríe. Ella sólo le mira. Él lleva mirándola desde que abrió la puerta del bar. Su vestido, su rostro, su belleza. La ha visto otras veces, tan apenas la conoce, pero nunca la había visto como esa noche, no puede dejar de mirarla, pero ella no se da cuenta.


03:00 horas: Se retoca el pintalabios rojo en el baño. Está borracha, el hombre también.
Cuando sale él la está mirando. Es entonces cuando ella sonríe. Ha vencido. Mucho tiempo esperando ser observada así.

06:20 horas domingo: Lleva sentada en la cama demasiado tiempo, casi tanto como en la silla esa tarde. Mira al hombre dormir. Y piensa en su frase de antes y que no es cierta. Los peores pecados no se cometen en sueños. No quiere verle dormir, ni escuchar su respiración calmada. No es su cama. Ni su casa. No quiere estar en esa cama con él. Ya no recuerda los gritos.
Se viste y pasa el pintalabios rojo por los labios. Ahora está más tranquila.
Cierra la puerta sin cuidado al salir.
*****************************


20:00 horas sábado: Discusión. Gritos. Incompatibilidad. Eso dice él. Monotonía piensa ella, pero grita insultos. No dice lo que piensa. Él tampoco. Amenaza con irse, ella no le retiene. Él se marcha. Ella sabe que siempre vuelve, si no vuelve ella. Pero esa tarde son muy fuertes los gritos. Le molestan aún en su cabeza. Sale del cuarto para no oírlos más y se sienta en una silla. Sabe que han gritado demasiado. Y sabe que es peligroso, porque siente que tiene licencia para hacerlo...


(Febrero 2008)

domingo, noviembre 29, 2015

PSYCHOKILLERS by Nebra

 ¡CONSEGUIDO!

Puedes conseguirlo en los siguientes Puntos de venta:



Jorge Nebra artista visual, ha trabajado los últimos años en un proyecto personal con tintes de Serie B: PSYCHOKILLERS

Una serie de retratos en los que Nebra ha logrado atrapar y reflejar con su cámara ese Mister Hyde que todos escondemos de las miradas ajenas. Inquietantes imágenes que muestran nuestro lado más oscuro, en su momento más kistch, más serie B, más psycho.

Solo falta un último empujón en el Crowdfunding para que el libro se haga realidad. Más detalles y las recompensas (molonas) aquí:
                                                                   
                                                 




                                             

 Puedes visitar la EXPO en Búrbaguena (Teruel) del 1 de Diciembre al 10 de Enero.


        

lunes, octubre 05, 2015

'La habitación de Jacob', de Virginia Woolf


La Editorial Piel de Zapa recuperó en el 2012 en una cuidada edición “La habitación de Jacob” de Virginia Woolf, un regalo para lectores y amantes de esta obra de Miss Woolf que era imposible encontrar en librerías.

La novela se aleja de sus dos obras anteriores para mostrarnos un relato modernista que gira en torno a la figura de Jacob. Un joven tan apuesto como torpe, tímido como distante. Algo engreído. Adicto a la lectura, menos a Shakespeare, ya que no es capaz de terminar ninguna de sus obras. Amigo de sus amigos. Un retrato de Jacob que nos irán desgranando de manera imprecisa las diferentes miradas que durante su juventud se van posando en él.

El joven tenía los labios apretados. La mirada baja, puesto que estaba leyendo. Todo en él era firme, pero joven, indiferente, inconsciente…

Durante toda la lectura uno tiene la sensación de ver a Jacob a través de una ventana. A veces de manera más nítida, otras una simple figura que se asoma por ella un momento.
Y serán las miradas de diferentes mujeres, las que nos muestren sus percepciones sobre él. Estas miradas vienen intercaladas por unos magistrales y detallados cuadros de los diferentes escenarios por los que vive o circula Jacob. Narrados con una sensibilidad y sensación de vacío insondable que solo Virginia Woolf es capaz de plasmar.

Las farolas de Londres sostienen la oscuridad como puntas de bayonetas al rojo vivo. El toldo amarillo se hunde y se hincha en los cuatro postes. Los pasajeros del coche de correos que entraban a toda velocidad en el Londres del siglo dieciocho miraban a través de las ramas sin hojas y veían cómo llameaba tras ellas.




Solo hacia el final de la obra, Jacob, parece querer tomar parte en su propio retrato, relato y abre esa ventana. Pero incluso entonces lo hace de manera somera. Será durante su viaje a Italia y Grecia.


Hay un personaje latente y principal durante toda la obra: la ausencia. Una ausencia tan despiadada como la que deja una habitación vacía para siempre. Y más cuando se trata de una persona demasiado joven como fue el hermano de Virginia, como es Jacob. Habitación con ese doloroso desorden de alguien que piensa volver en cualquier momento. 

lunes, julio 27, 2015

Hay días y personas Art déco

Hay días y personas Art déco. 




Días Art déco con las calles de acero brillante, sorpresas simétricas en cada zigzag de sus esquinas de madera. 

Personas Art déco con rostros futuristas y un exceso de jazz entre los párpados. De apariencia sencilla que se complican hasta alcanzar cotas infinitas de esbeltas y exquisitas rarezas.

Imágenes de George Barbier (188-1932) Mi ilustrador favorito de la mujer y la sociedad Art Decó. Plasmó como nadie la belleza de sus formas lánguidas, adornadas con joyas y ropas que marcaban cada una de las curvas que van entre la elegancia, ostentación y la exquisita decadencia de la época. 

martes, marzo 11, 2014

Entrevista Capotiana

Toni Montesinos está llevando a cabo una genial iniciativa en su blog: Alma en las palabras realizando la entrevista capotiana a escritores.

 Aquí tenéis la mía: 


En 1972, Truman Capote publicó un original texto que venía a ser la autobiografía que nunca escribió. Lo tituló «Autorretrato» (enLos perros ladran, Anagrama, 1999), y en él se entrevistaba a sí mismo con astucia y brillantez. Aquellas preguntas que sirvieron para proclamar sus frustraciones, deseos y costumbres, ahora, extraídas en su mayor parte, forman la siguiente «entrevista capotiana», con la que conoceremos la otra cara, la de la vida, de Mónica Gutiérrez Sancho.

Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?
Ese punto entre final del siglo XIX y principios del siglo XX.
¿Prefiere los animales a la gente?
Prefiero a los animales de cuatro patas la mayoría del tiempo. En concreto la fidelidad infinita de los perros.
¿Es usted cruel?
En mis novelas si es necesario sí, puedo ser cruel. Mucho, pero solo ahí. Todo queda en la ficción.
¿Tiene muchos amigos?
Tengo muy buenos amigos.
¿Qué cualidades busca en sus amigos?
La capacidad para reírnos igual que hace mil años cada vez que nos vemos, por mucho tiempo que pase.
¿Suelen decepcionarle sus amigos?
Para ser amigo de verdad es lógico decepcionarte en algún momento. Es algo tan inevitable como las reconciliaciones en el amor.
¿Es usted una persona sincera? 
No soporto la mentira. Y el que presume de ser muy sincero me da miedo, igual que el que presume de ser bueno.
¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?
Siempre he creído que eso del tiempo libre era una leyenda urbana. La verdad es que a día de hoy aún no he dado con esa franja horaria.
¿Qué le da más miedo?
El miedo pulido y mimado se convierte en un arte. El arte del miedo puede llegar a ser muy peligroso. Me produce terror la fuerza que puede llegar a adquirir.
¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?
La soberbia. El complejo de dios. Esos pequeños dictadores en zapatillas de casa.
Si no hubiera decidido ser escritor, llevar una vida creativa, ¿qué habría hecho?
No creo haber decidido ser escritora. Es algo que me ha tocado sin más, como el nacer en un sitio u otro. Y ya no puedes cambiarlo.
¿Practica algún tipo de ejercicio físico?
Pasear a mi perro que siempre va como mínimo un metro por delante de mí.
¿Sabe cocinar?
Los pocos platos que preparo me salen muy bien, aunque considero que cocinar es una historia más seria.
Si el Reader’s Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?
A Giordano Bruno.
¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?
Adiós. Puede ser muy liberadora.
¿Y la más peligrosa?
Quizá la misma: Adiós. No me gustan las despedidas, sobre todo si son para siempre.
¿Alguna vez ha querido matar a alguien?
No, incluso en la ficción me cuesta mucho.
¿Cuáles son sus tendencias políticas?
Tengo tendencia a no soportarla.
Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?
Música. Sin duda. Y puestos a elegir sería Jazz.
¿Cuáles son sus vicios principales?
Un absurdo insomnio provocado. Y provocador. No me duermo porque en el fondo no quiero. Y lo sé. Claro que lo sé. Pero no duermo.
¿Y sus virtudes?
Sé tocar el piano. Sin llegar a ser una virtuosa, me parece que tengo mucha suerte por ello.
Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?
Tú puedes despertar. Ya sabes que no es agua, solo es otro de esos horribles sueños lúcidos.
T. M.

domingo, octubre 20, 2013

De noche




Dormía en extrañas posturas en las que permanecía inerte toda la noche. Como un asesinato de película de cine negro. No es de extrañar que esa mañana sólo encontraran una silueta marcada con tiza blanca sobre el colchón.

martes, junio 11, 2013

La felicidad es bajita

La felicidad no es el color naranja Mirinda de Roma en junio. Ni siquiera tomarse un café después de comer como si no hubiera un mañana. Está sobrevalorada, al menos en lo que respecta a su aspecto físico. Es un morro y un culo en movimiento cuando abres la puerta de casa. Ladra. No suele medir más de medio metro. La felicidad es bajita.



miércoles, abril 24, 2013

Descárgate gratis: "Té chino en Atlántida" para celebrar el Día del Libro


Para celebrar el Día del Libro mi novela: “Té chino en Atlántida” está disponible gratis en Amazon durante toda la semana: 

http://www.amazon.es/gp/aw/d/B0096C5FG2





Podéis compartir, comentar y criticar. 

La idea es que llegue hasta un atlante. O más.

Tentaciones que a veces viven arriba. "Té chino en Atlántida"


Tentaciones que a veces viven arriba (Té chino en Atlántida).

"Fue directo a un gran búcaro que había en un rincón. Ella se inclinó para tocar los cientos de plumas con sus manos y sus uñas infinitas pintadas en rojo fuerte como esos labios carnosos. Hoy vestía una falda estrecha que casi le impedía caminar, con cuadros rojos y un bustier negro con una puntilla en el escote. Deberían prohibirla. Su existencia. O no. Con ella sí deberían practicar la clonación humana, así el hombre dejaría los antidepresivos, el estrés, la mierda que arrastraba y con la que empujaba a los demás. Sólo el deseo de practicar sexo salvaje con ella, salvaría a los hombres de su propia basura. Ella era la salvación de la humanidad. Todas estas y muchas más gilipolleces estaba pensando mientras toqueteaba el jarrón de cerámica con las grandes plumas de avestruz tintadas en todos los colores. Ella se giró le sonrió, le guiñó un ojo, le hizo un gesto y le preguntó si no le importaba pasarle unas en concreto.

Al meter y sacar la mano todas las plumas salieron una a una, color por color, incluso por tonos -como le contaría más tarde al Irlandés y a Tom- disparadas por el aire. Todas. No quedó ni una en el jarrón. El lanzarse a por ellas, fue una tarea más atroz si cabe. Se dio cuenta que Tom no había acertado al afirmar que sería el nuevo protagonista de esa tentación que vive arriba, sino que había ascendido al cargo de inspector, de inspector francés de la serité Charles Clouseau que después iba a proceder a continuar pillándose la mano entera en el jarrón o cayendo por la ventana donde seguro debajo habrá agua. Ella reía, pero no de él, sino con él.

La humanidad se salvaría gracias a ella, se ratifico él, porque mientras luchaba con los imposibles elementos, y la fragilidad de sus enemigos, de capturarlos, esa rubia explosiva, sexy, la mujer con la que todo hombre y mujer –inclusive- debería echar un polvo al menos una vez en la vida, reía despreocupada, eligiendo plumas de las que aún estaban por el suelo, el aire para sus sombreros. Incluso las que él en su afán no paraba de pisar y destrozar."


Puedes descargarla GRATIS durante esta semana en AMAZON: 


http://www.amazon.es/gp/aw/d/B0096C5FG2


miércoles, marzo 27, 2013

Días Pasados

No nos transformamos en nada. Aunque sí es cierto que cada vez somos menos. Las mismas caras raídas. Los mismos feos por dentro. Los zombies tampoco son nuevos. Puedes ver a los que ya recorrían las calles. Ya no tropiezan entre ellos. Ahora esperan sentados en esquinas. Porque estamos cansados. Ha sido una espera desesperada demasiado eterna para que en el último final te den largas. 

miércoles, noviembre 14, 2012

Entre Hadas aunque sean verdes

Vivimos en tiempos de prisas, pasos cortos, rápidos y torpes. Parece que nada llega, o se marcha demasiado  pronto. 
En un mundo paralelo soy un hada verde lima de la absenta. Me conservo mejor que el desayuno eterno de Audrey. Callo lo que veo. Todo lo que ves. Ya sea en Cinemascope o en blanco y negro. Sí, claro que Rimbaud y Baudelaire existen, no son solo los monstruos del armario de la pasajera pasión adolescente.


domingo, septiembre 16, 2012

Desde la Atlántida

Té Chino en Atlántida ya tiene su página en Facebook:

Té chino en Atlántida en facebook

He abierto esta página para acercarnos más a la novela, poder hablar de todos los temas que engloba el "making of" de la novela. Acercarnos a Egipto, a las pirámides. Sentirnos dentro de una Novela negra (con o sin sombrero). Acercarnos al Paraíso y su Diluvio. A las búsquedas por este y otros mundos paralelos. Compartir vuestras opiniones (estoy deseando recibirlas).
Miss Lot nos hará de manera inevitable viajar hasta Oriente para tomarnos un té Chino.


Solo unos días después de su publicación he tenido la grata sorpresa de contar con la primera reseña sobre "Té chino en Atlántida" en la Revista EnCubierta.


Revista EnCubierta: "No te desorientes"
Desde la Atlántida os dejo con un pasaje de la novela Aconsejo especial atención en las miradas de la gente. Las Ciudades son potencialmente peligrosas para invasiones varias y variadas :


"Volvió a su despacho, totalmente caótico. Cogió el mapa de la Atlántid
a robado muchos años atrás, ante la imposibilidad de comprar uno; ni siquiera una revista que llevara una ilustración con el mapa del almirante Piri Reis, aunque fuera una burda publicación de alborotados e inventores de teorías inexistentes o ufos blanditos. Lo robó a un usurero que no sabía ni lo que era. Se limitaba a utilizarlo para echar las virutas de los lápices con los que anotaba con una asquerosa y despiadada lentitud los irrisorios precios que pagaba por lo que le dejaban y el dinero que le debían. Todo a lápiz. Pero a pesar de la habitual volatilidad de este instrumento, en las manos de aquel hombre era como si se grabara a fuego sobre el cuaderno.

Recordó las facturas que le entregaba a cambio de piezas de valor incalculable. Y cada vez, antes de apuntar algo, esa manía de afilar y comprobar que la punta pinchaba en su calloso pulgar, para llenar de virutas el mapa de la Atlántida. Un mapa absurdo, como el despiste que durante un sólo segundo fue compañero del hurto y le ayudó a dar un tirón y largarse con él corriendo calle abajo. Como un vulgar ladrón. Como cuando era niño. Como había hecho millones de veces en el barrio.
No podía permitir que sobre un paraíso perdido y olvidado por casi todos, siguieran escupiendo más basura, más restos de pizarra y cenizas, como si fuera un vulgar cementerio de trastos.
Lo colgó en la pared. Es lo único que colocó en su sitio. La tienda montada. Él debía empezar a buscar." 

Té chino en Atlántida:
http://www.amazon.es/dp/B0096C5FG2


viernes, septiembre 07, 2012

"Té chino en Atlántida" en Amazon


Tengo el placer de comunicaros la publicación de mi novela: “Té chino en Atlántida”  en Amazon,  en versión eBook para que pueda llegar a cualquier lector
del mundo, incluso de la Atlántida.


Es una obra muy especial para mí, años dedicados a Marcello Capri, Miss Lot viajeros incansables, a los personajes y casos surrealistas por resolver que circulan por su tienda, el despacho.



La obra ya está disponible en Amazón en el siguiente enlace:

Novela: "Té chino en Atlántida"


Espero que disfrutéis con su lectura.

Un abrazo,

Mónica
 

viernes, agosto 03, 2012

Nos vemos en Septiembre

Hay imágenes tan geniales que lo mismo servirían para anunciar el Paraíso, que la llegada del Diluvio. En este caso es perfecta para avisaros que vuelvo en Septiembre con nueva "cara" en el Blog, novedades y sobre todo muchas letras.

viernes, abril 06, 2012

MUNDOS PERPENDICULARES

En un mundo paralelo, perpendicular soy un italiano en blanco y negro. Dedicado al Arte del "Dolce far niente", con una mano atrapo diminutas cinturas, con la otra lo intento con turgentes caderas. Fumo. Mucho y bien. Me llamo: "Marcello, sí claro como Mastroianni, un café?"