viernes, abril 18, 2008

AMANTES ETERNOS

A veces es inevitable preguntarse cuál es el motivo por el que se mantienen vivas las parejas. Cómo sobreviven el día a día entre lavadoras de ropa sucia, camas revueltas, a veces llenas de sabores placenteros, y otras cargadas de monotonía. Recuerdo una escena de: “El compromiso” de Brad Silberling, una película protagonizada por Susan Sarandon y Dustin Hoffman. Ella es una escritora de fuerte carácter, cínico e irónico, y él un hombre sencillo, un agente inmobiliario de pueblo sin grandes pretensiones, que se enfrentan al día a día tras la muerte de su única hija. Su incompatibilidad de caracteres, sus discusiones acrecentadas por el dolor agudo de la pérdida y esa pregunta clave del ex de la hija, núcleo de la historia, tras una dura discusión entre la pareja:
"- ¿Por qué sigues con él?
Ella le contesta algo así:


-Por las noches, haya pasado lo que haya pasado ese día, me meto en la cama y saco el culo y él me abraza. Todas las noches durante estos casi 30 años, cuando me voy a dormir saco el culo y siempre me abraza."

En la “Buena estrella”, en mi humilde opinión una de las mejores películas que ha dado el cine español. Se da cita un triángulo amoroso impecable entre Maribel Verdú, Antonio Resines y Jordi Mollà.
En un momento dado Resines, Rafael, un carnicero castrado, un buen hombre anodino y gris, le pregunta a Marina por su eterno amor, por el hombre que una y otra vez le ha destrozado la vida: "¿Pero tú le sigues queriendo?"
Ella, una mujer desgraciada y machacada por una existencia miserable, que ha encontrado en los brazos de Rafael la calma y el sosiego que la vida y su amante nunca le han otorgado, le contesta:
“Las cosas que no se dicen es como si no fueran…”


Son muchas más las parejas que en la ficción, me han hecho temblar por su amor incondicional y romántico. Han venido a mi cabeza estas dos secuencias, que no son precisamente la imagen más pura del romanticismo. Pero es que en la vida real, lamentablemente por más que lo intento no lo encuentro con facilidad. Es más, me cuesta encontrarlo. Noto un excesivo aroma a vulgaridad en todo lo que rodea el término amor. Como si se fuera perdiendo, disipando. No sé si es por culpa de esta época en la que todo es mediocre, donde la música suele ser, salvo honrosas excepciones, copia de épocas pasadas, al igual que nos cansamos de repetir que ya no hay actores como los de antes. O vuelve lo vintage, que viene a ser: llevar cosas que hemos guardado como pingos desde hace 30 años en armarios con pestazo a mata polillas. El amor en su más altas cotas también se ha vuelto mediocre. Como casi todo.
De ahí mi eterno agradecimiento a letras como éstas:

Muchos años después de la guerra, el hambre, los muertos, los campos, los matrimonios, las separaciones, los divorcios, los libros, la política, el comunismo, él había llamado.
Soy yo. Por la voz ella lo había reconocido. Soy yo. Sólo quería oír su voz. Ella había dicho: Buenos días.
Él tenía miedo como antes, de todo. Su voz había temblado, es entonces cuando ella reconoció el acento de la China del Norte.
(…)
Él había dicho que para él, era curioso hasta qué punto, su historia había quedado como era antes, que todavía la quería, que nunca podría en toda su vida dejar de quererla. Que la querría hasta la muerte.
Él había oído su llanto al teléfono.
Y luego desde más lejos, desde su habitación sin duda, ella no había colgado, él había seguido escuchándolo. Y luego había intentado oír más. Ella ya no estaba allí. Se había vuelto invisible, inalcanzable. Y él había llorado. Muy fuerte. Con lo más fuerte de sus fuerzas.”


Marguerite Duras “ El amante de la China del Norte”.
Novela basada en su propia vida. En concreto la escribió después de: "El amante", cuando su amor, su amante chino de la adolescencia falleció. A pesar de que la vida de Duras fue de lo más tormentosa, nos ayuda a ver que no siempre todo lo que hace temblar los cimientos es ficción. El amor de verdad, el eterno también es real. Sucede algunas veces.

30 comentarios:

Antonio Serrano dijo...

Recuerda, Mónica, aquella frase magnífica de El Gatopardo, cuando el Príncipe, hombre curtido por los sinsabores de la vida, encuentra a su sobrino suspirando por amor y le dice:
"Ah, el amor, fuego durante un año, cenizas durante treinta".

El verdadero amor es como Proteo, el dios marino que se metamorfoseaba en mil formas diferentes. Buscarle sólo una cara es perderlo (si se ha tenido) para siempre.

malvisto dijo...

Prometo volver más tarde, porque la verdad te quiero contradecir, hoy no sé cómo: hoy el ojo ve menos que la pupila, la palma agarra menos que la mano. Y el amor real, y el que va al lado de éste, que no es de ficción, que es la memoria de amor, y el recuerdo, y los olores del cuello: y el amor real hoy es más grande que el amor que no tengo,

besos

Nexus dijo...

Hola Mónica, te vi en la blog de Antonia Romero.He estado leyéndote y me gusta lo que piensas y sientes.
Te invito a mi blog (el de blogger está recién estrenado, así que te dejo el maduro), creo que tenemos cosas en común; siempre voy buscando melancólicos y me cruzé contigo.
Te dejo el link de mi blog con tu permiso, escribo poesía y narrativa poética.
Un abrazo melancólico!
Nos leemos, me encantan tus entradas...

Juan G. Cairós


http://blog.myspace.com/windpoetry

patro dijo...

Todas esas historias que dices son de las que sobrecogen. La tuertita Verdú, como olvidarla.

El callejón de los negros dijo...

El amor es algo muy pero que muy complicado. Retenerlo y gozarlo. Hay quien dice que desde que sientes ese impulso que te lleva a él ya estás empezando a perderlo.

Saludos, y enhorabuena por tus textos.

Antonio

Fernando Sarría dijo...

pero pensarlo da escalofríos no?...besos.

ElPoeta dijo...

Mónica, amiga mía, a veces es inexplicable que algunas parejas permanezcan juntas... Gracias por tus reflexiones, que sirven quizá para ayudar a comprender esos misterios... Besos,
V.

39escalones dijo...

Yo soy escéptico por naturaleza ante estas cosas del amor. Digamos que me siento bastante cercano al Príncipe de Salina que alguien cita más arriba.
Buena selección de películas, por cierto.
Un abrazo

Fernando Alcalá dijo...

Creo que esta es la entrada que más me ha gustado de tu blog. Estoy tan, pero TAN de acuerdo contigo (y me gustó tanto the Moonlight mile, la peli de Dustin HOffman y SUsan Sarandon y mi actor preferido, Jake Gyllenhaal, que hace del ex-novio de la hija muerta que me ha hecho mucha ilusión que la menciones).

También me ha encantado la cita de Marguerite Duras, así que me lo apunto. Qué buena manera, para mí, de empezar un lunes por la mañana.

Mónica dijo...

Antonio, es cierto, buena frase. Pero yo es que soy de las tontas, de las románticas que aún creen que eso no es cierto. Qué le vamos a hacer...

Saludos!

Mónica dijo...

Andrés, pues cuando quieras, aquí estoy preparada para luchar con uñas y lo que haga falta, porque a mí se me podrá convencer de muchas cosas, pero de que los amores eternos no existen imposible.
Mira que para mí que me leíste mal...

Besos

Mónica dijo...

Juan, bienvenido, y más si vienes desde la amiga Antonia y más si eres melancólico. Me pasaré a visitarte, seguro.

Un saludo

Mónica dijo...

Patro, la tuerta, impresionante. Esa película me pone los pelos de punta sólo de recordarla.

Niña que no queda nada... Luego te escribo a ver cómo van los nervios.

besos

Mónica dijo...

Antonio, pues muchas gracias. Peligrosa reflexión esa que cuentas, la verdad es que el amor es demasiado complicado, en eso creo que todos estamos de acuerdo.

Un saludo

Mónica dijo...

Escalofríos, calores y dolor de muelas Fernando...

Besos, nos vemos mañana

Mónica dijo...

El poeta, bueno, no sé yo si sirve de mucho mis reflexiones, pero como siempre gracias amigo poeta.

Un abrazo

Mónica dijo...

Alfredo, pero no me digas eso! Ahora entiendo que falten tantas películas románticas por todos tus escalones.

¿Será posible que mañana deje de verte con clavos en los laterales? Aún no me lo creo...

besos

Max Estrella dijo...

Paso despacito y sin apenas dejar huella por tu blog...pero lo visito todos los días....apenas tengo tiempo de nada,son días frenéticos...pero te sigo.
Tuve la ocasión de estar por Viet Nam y visitar lo que Marguerite Duras vio y sintió...es mágico...y como lo plasma también...¿la magia está en pequeñas cosas?,¿en grandes pasiones?...es dificil saberlo
besos,see you

Caminarsingluten dijo...

Hola Mónica!, siempre disfrutamos visitando "tu casa", y hemos disfrutado con la lectura de tu libro.Por eso y por mucho más te hemos concedido un premio.

Besotes, y buen caminar.

Ana y Víctor.

P.D.
La recepción del premio, no supone ningúna obligación en publicarlo.

Francisco Sianes dijo...

Y sin embargo, Mónica:

"Amaste una vez, quién lo duda. Encendiste con ella el fuego que cada hombre tiene que prender para amparar su sangre. Pero eso fue hace mucho tiempo. Algo pasó. Te alejaste, se alejó. No pudiste mantener el fuego o fuiste indigno de hacerlo. No lo sabes. Intentaste reencontrarlo en otros cuerpos ante cuyo tacto ardieras como la yesca. Pero en vano. Sólo has encontrado brasas ya casi extinguidas que apenas consiguieron disipar el frío.

Recuerdas hoy a las mujeres -nombre, rostro y su dolor- y las plegarias que trataron de acercarte y mantenerte cerca. ¿Sólo es humo tibio lo que ofrecen a tu carne nunca trémula? ¿O es que son sus labios al besarte los que besan la ceniza?"

"El fin no es un naufragio redentor: no es sino este lento estancarse todas las cosas. Palabras, latidos, afectos que iban y venían impulsados por el vigor de su precipitado origen, de pronto nada más que lengua muerta, helado corazón, caricia detenida. ¿Qué fruto habría de brotar de aquella tierra yerta? ¿Quién tejerá de nuevo lo que ellos, irrevocables y precisos, destejieron? ¿Cómo anudar un cuerpo y otro cuerpo que unánimes en llama ardían? ¿Dónde reconocerlos en esta hoguera extinta, en el jadeo exhausto de la ceniza imponderable?"

Pat Rizia dijo...

Mónica, querida, tengo una proposición que hacerte (decente), y no encuentro tu mail, anda, mándamelo, please, muchas gracias. Patro.

alba alpha dijo...

El amor es difícil de definir y encontrar sin embargo mantengo mi convicción al igual que tú que algunas personas lo viven.

Abrazos
Alba

Consciencia dijo...

La vida no es complicada sino muy simple, pero curiosamente el afan de los seres es complicarla hasta la mas alta potencia. La afinidad o el amor es como dicen de adentro hacia afuera y lo que te ata o hace que justifiques vivir con alguien o no independientemente que sea bueno o malo son tus emociones, tus pensamientos, eso que tu creas que debes hacer. Hace unos dias conoci ha alguien que a vivido mas de 20 años con su esposo sin querer simplemente la vida se le fue; mas tambien conoci ha alguien que lleva mas de 15 años de vivir con su esposo y son felices no porque lo digan sino porque lo ves. Comunicar realmente lo que quieres, deseas, o sientes seria un buen paso. Como siempre me encanto tu blog a ver cuando retomo el mio .

Anónimo dijo...

Lo peor del amor es que cuando realmente existe es cuando se ha ido.
Cuando se sabe cómo era es cuando se ha ido.
Sabemos que estaba en todas parte porque se ha ido.
Te leo y me gusta.
Duncan.

Anónimo dijo...

Yo creo que el amor es algo que nos vuelve imbéciles pero felices, que nos destroza la vida cuando lo perdemos, y que sólamente cuando se ha ido del todo y somos capaces de distinguir entre la persona a la que amábamos, y los momentos de felicidad que creemos no volverán, volvemos a ser nosotros mismos.

Saludos

Paco

Mónica dijo...

Fernando, que contesté tantos seguidos que te mimetizaste. Me alegro mucho de que te guste la entrada. La película que yo vi en su día sin muchas expectativas, me dejó helada. Es una maravilla de fábula sobre la vida y la muerte. Y los comienzos. A pesar de su dureza. Y ellos están geniales. Me alegra alegrarte el lunes, que mira que eso es complicado...

Besos

Mónica dijo...

Max, lo mismo digo, hago visitas fugaces, pero bueno ya sabes entre nosotros es como un pacto entre caballeros, siempre estamos aunque sea en silencio.

Besos

Familia, gracias por el premio, pasé hace unos días, pero no sé qué hice que no se quedó el comentario. Luego vuelvo a visitaros. Me alegro de que os haya gustado: Si vuelves...

Un abrazo

Mónica dijo...

Franciso, preciosas letras. Es de esas ocasiones en las que se demuestra por qué los comentarios son más importantes que el propio texto.

Bienvenido.

Un saludo

Mónica dijo...

Alba, me gusta pensar que no soy la única loca que aún lo sigue pensando. Es un pequeño consuelo...

Un abrazo

Consciencia, es cierto. Los humanos somos expertos en complicarlo todo y mucho más cuando hay amor en medio. O cuando ya no lo hay y nos empeñamos en que tenga que permanecer ahí, como si fuera un objeto.

Besos


Duncan, pero es que somos así de simples y tontos. Cuántas veces no hemos llorado por lo que se fue y no supimos retener... Ay las penas del corazón, si pudieran hablar.
Un abrazo amigo nocturno


Paco, es cierto que es un error dejar de ser lo que somos, incluso aunque sea por amor. Aunque como de todo siempre aprendemos algo.

Un saludo

Anónimo dijo...

Yo creo en ese amor romantico. Debo decir que cuando ya mi creencia mermaba, aparecio él. El autentico enamorado: romantico y apasionado como yo, llevamos ya 11 meses juntos. Durara más? no lo sabemos, lo construimos dia a dia, y tambien nos encontramos con lo vulgar y lo cotidiano... pero eso también forma parte. Dejo un poema que me dedicó hace unos meses, del que modifico algunas palabras. Me llegó al alma:

"Gracias Angel, gran poeta y mejor persona.


Si yo fuera Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreír,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estoy seguro: pongo
tanta atención cuando te beso;
entonces,
si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser quien soy
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
(Escucho tu silencio.
Oigo
constelaciones: existes.
Creo en ti.
Eres.
Me basta.



Tus besos serios, fieros, tu gesto adusto, tu sonrisa txakolinera, tu calma, mi remanso de paz, mi contrapunto, la mano que me guía cuando la injusticia hace mella en mí, el calor de tu cuerpo, tu sonrisa cuando despiertas, tu entrega, tu pasión, tu sentido del humor, distinto pero no distante, el ritmo de tus caderas, tu pelo, el aroma de tu sexo, el brillo de tu mirada, la sensatez de tus actos, tus desvelos, tu..., sólo decirte me gusta todo de ti y por eso te amo."