jueves, abril 06, 2006

Sueños lúcidos


Maletas, billetes de metro, algún ticket de compra con la palabra Roma impresa en negro o azul añil. Risas, sol, unas cuantas fotografías, paranoias varias inevitables e incluso diría que previsibles. Pero es curioso, lo que más he traído en este viaje han sido sueños.

Tengo los bolsillos llenos de noches de historias vividas con una intensidad tan fuerte o incluso más que lo acontecido durante el día. Sueños extraños y sobre todo como denominaría A. Jodorowsky sueños lúcidos, en los que yo era en todo momento consciente de que lo que sentía, lo que sufría, no era más que una experiencia onírica. A pesar de los olores, los lugares, las épocas remotas y lejanas a las que me transportaba, quién sabe quién o qué, a pesar de la realidad surrealista que me rodeaba, sabía que yo estaba allí, pero soñando. O no.

Durante esos sueños, me han confesado secretos inenarrables personas que hace años que no veo y en las que ni siquiera he vuelto a pensar desde entonces. He visto llorar a gente que no creí capaz de hacerlo, he reído con enemigos y he volado con antiguos amigos a lugares horribles.
Estoy de vuelta, aunque no tengo muy claro si todavía dormida.

Un beso para los despiertos, otros para los que me acompañaron estas noches, algunos de ellos caminan por aquí...

Mónica

8 comentarios:

Pat Rizia dijo...

bienvenida, qué texto de retorno tan bonito, es verdad que lo que es de verdad no acaba

JoseMSGamboa dijo...

Hola Mónica!

Encantado de saludarte. He llegado hasta tu blog desde un comentario tuyo en el mío. Después de leer alguno de tus artículos, lo menos que puedo hacer es felicitarte por cómo escribes y por esa decisión que sólo unos pocos valientes os atrevéis a elegir: la de dejarlo todo por la escritura.

Un abarazo.

He añadido un enlace desde mi blog, espero que no te importe.

gabi dijo...

Shiissst, calla! Te vas a despertar a tí misma ;)
Besos

Pablo Perro dijo...

Lo bueno es que yendo o viniendo se puede seguir soñando.

Mónica dijo...

Ciao,

Bienvenido Jose y muchas gracias por el enlace.
Suerte, ánimo, paciencia, perseverancia y... bueno tú ya sabes, todas esas cosas que tenemos que pensar 24 horas al día los "inéditos".
Estás en tu casa.


Patricia, me alegro de que te guste, ya estoy de vuelta -ahora sí- ya que vine y fiumm volví a salir disparada. No soporto los tambores.

Gabi, eso es complicado, no sé por qué, pero cada vez tengo más clara la sensación de que vivo entre sueños, de los unos y de los otros.

Pablo Perro, eso siempre, y sobre todo lo de ir y venir. Los viajes que NUNCA falten.

Besos para todos,

Mónica

Golfo dijo...

Un amigo me enseñó a recononcer mis sueños lúcidos mirándome las manos. Decía que en sueños tus manos nunca son tus manos. Si te acostumbras a mirarlas, y por ende a preguntarte si estas soñando, es posible que esa costumbre te pille un día soñando.
Lo he conseguido, pero ahora no consigo dominarlos... a lo sumo echar a volar, y comprobar hasta cuando ese mundo es mi mundo y hasta cuando no lo es en absoluto.
Fronteras difusas como el contorno de las cosas como el contorno de la mano en sueños.
Me gusta tu definición de escritor, no es la primera vez que la oigo... pero me anima a hacerla un poco más mia.

Mónica dijo...

Ciao golfo,

Genial lo de las manos, aunque tiene un problema ¿si me las miro ahora que estoy frente al teclado y veo que no son las mías? Yo por si acaso, por un ratito voy a seguir escribiendo sin echar la vista abajo.

La definición de escritor, toda tuya.

Un saludo!

Mónica

angel dijo...

ha sido una sorpresa llegar por vez primera hasta tu espacio, y un gusto leerte, mezcla de experiencias vívidas y viajes oníricos. O al revés de una misma vigilia junto a Ulises.

Saludos....