miércoles, febrero 14, 2007

El que espera...

Las posible vías para esperar eran tres. El cartero, el teléfono y el correo electrónico, por lo que era acción imprescindible estar preparado para tenerlas todas controladas.
Los nervios en el círculo interno más redondo y perfecto del centro del estómago, se movían de un lado a otro sin saber dónde situarse, ni poder quedarse quietos, como Andrés, que iba por el pasillo con los sentidos alerta y las ansias en la punta de los dedos.
Las horas comenzaron por pasar deprisa, para pasar algo más lentas, hasta llegar a arrastrarse entre las paredes, sentarse un rato en las sillas y tomar un café sobre todas las mesas de la casa.
El ojo izquierdo perdió parte de su visión y se llenó de arrugas de tanto mantenerlo entrecerrado, mientras el derecho escudriñaba atento por la mirilla mañana, tarde y noche. El derecho comenzó con los días a ver todas las formas algo difusas, para terminar por verlas ovaladas.
El teléfono permanecía siempre encendido y la batería se gastaba en minutos, consumida por la ansiedad de unos oídos tan ávidos de respuesta.
El correo electrónico con el tiempo perdió el letrero: Bandeja de entrada y los mensajes daban vueltas sin tener ya un lugar dónde apoyarse.
La espera estaba servida, pero él, como hombre poco previsor, quizá no estaba tan bien pertrechado como pensó para afrontarla. Para matar el tiempo, veía la televisión ovalada con su ojo derecho y el izquierdo en nebulosa. Participaba en todos los concursos, enviaba todos los mensajes, jugaba al bingo en el teletexto y pedía comida a domicilio por el nuevo móvil que compró por Internet para tener el otro eternamente disponible. No salía, tan apenas comía, ya tan apenas miraba, ni escuchaba, ni pensaba, ni sentía, ni sufría. Sólo esperaba.

Pero no es cierto eso que dicen: "El que espera desespera". Ya que Andrés con el tiempo, mucho, ni siquiera recordaba que era lo que tanto ansiaba.

Para todos los pobres mortales, que de una manera u otra, han dedicado por completo algún momento de su existencia a la ardua tarea de esperar.

22 comentarios:

Antonia Romero dijo...

Por algo Zeus se dejó la esperanza en el fondo de la caja de Pandora ¿verdad? Creyó que era lo que más daño haría. De todos modos es bueno esperar alguna vez porque lo que uno piensa mientras espera puede cambiarle la vida.

Besos

Huy, soy la primera...

Fernando dijo...

Vaya, llevo desde el sábado en el lado oscuro...un servidor de blogia esta k.o. y me ha dejado sin blog...esperando ya no sé el que...has pensado en mi?...besicos.

Shikilla dijo...

Lo de la esperanza es lo último que se pierde digo yo que será porque siempre la estamos usando, y claro, es difícil dejársela olvidada en el asiento del autobús.

Soy una esperadora habitual, porque tengo la maldita costumbre de ser puntual, así que siempre me toca esperar.

Un beso, guapa!

Consciencia dijo...

La pregunta para mi seria : Quien espera? , Verdaderamente que espera? , Daria todo.... por lo que espera? o simplemente espera por esperar....de momento pense en todas las personas que viven conectadas en este mundo de alta tecnologia, pero estan tan desconectadas del SER. En fin me encanto su relato.

Dani González Porcar dijo...

Larga es la espera,
para quien espera,
pero más larga es la espera,
sin saber lo que se espera...

un abrazo

el color del cristal dijo...

Una vez sonó el telefono, pero no lo cogí, porque entonces tendría que dejar de esperar

;)

Ixchel dijo...

Moni, justo estoy así ya me desespere de “esperar” ¿qué se supone que debo hacer? ¿seguir esperando? Creo que a veces lo más sano es decidir y seguir adelante, pero si… ahí entro en ese conflicto ;(

Estoy triste.

ANA Y VÍCTOR M. dijo...

Nosotros al contrario que Andres con el tiempo, si recordamos las cosas que ansiamos y hoy hemos publicado con un grupo de "cibernautas celiacos", el MANIFIESTO CELIACO, con la esperanza de mejorar la calidad de vida de los enfermos adultos y de nuestros hijos y de las futuras generaciones.

Muchas gracias Mónica por todo. Besos.

Mónica dijo...

Ciao,

Antonia, sí me parece que eres la primer. Me ha gustado tu visión positiva de la espera.
Un beso,

Fernando, vi que no tenías blog, bueno más bien no lo vi, será la gripe que tenemos por estas tierras que contagia todo. Espero que estés mejor de lo tecnológico (luego me paso por tu blog para comprobar) y de salud,
Besos,

Shikilla, pues supongo que contigo se habrá cumplido infinidad de veces la frase que dice que los defectos de las personas se acrecientan notablemente según pasa el tiempo en la mente de la que le espera.
Besos

Consciencia, buena pregunta. Puede ser desde un tarado que espera alguna tonteria a alguien que desesperado, se limita a esperar que eso necesario para seguir respirando suceda. Yo sé lo que espera Andrés, pero no se lo digo...
Un beso!

Dani, gracias por el apunte, muy bueno, se lo comentaremos a Andrés, el pobre nos ha perdido el norte, el sur y todos los puntos cardinales en su espera.
Besos y para el chiquitín otro.


Muy bueno, el color de cristal. Me encantó la frase. Un abrazo.

Ay Ixchel, no estés triste. Si no estuvieras tan lejos te invitaba a mi fiesta de Nuevo Año Chino el sábado,con sus galletas de la fortuna, sus farolillos y su decoración digna de la ocasión. Seguro que se te olvidaba lo que estás esperando.
Un beso guapa

Es cierto que era el jueves el día del Manifiesto. Espero que se propague lo más posible. Tenéis todo mi cariño y mi apoyo.
Un abrazo familia.

Chechu Arroyo dijo...

Yo espero sin esperar respuesta
y... ¿qué espero?
si en mi pensar hay desaliento
por la espera de esperar.

Un abrazo, Chechu

Leicca dijo...

Lindo texto.

El que espera... es verdad. Al cabo de mucho tiempo se convierte en la espera "en sí".

Un beso.

Anónimo dijo...

porque ponés '''ciao''' al inicio si ciao es adios??????????????????????? que es eso!!!!!, estilacho????

Mónica dijo...

Ciao,

Vaya Chechu te salió la vena poeta. Bonitas palabras,
Un abrazo

Leicca, me alegro de que te guste. Estoy de acuerdo, la espera llevada al extremo tiene mucho peligro...
Besos,

kasandra dijo...

Hola vengo del diario de IxcheL y no vengo a pedirte tu voto... sólo a comentarte que hoy te leído y me he referido a ti... y que tengo dudas... no con respecto a ti, por supuesto pero como te cito... me he acercado a decírtelo...

He entrado sin leer y ahora voy a quedarme un ratito por tu blog para conocerlo porque todo lo que me llega de IxcheL siempre es muy bueno.

Un saludo cordial...

Mónica dijo...

Per anonimo,
Si, hai ragione, la parola ciao, da un punto di vista strettamente grammaticale, significa adios, però sicuramente saprai che si usa in forma esclusivamente colloquiale, per salutare amici, o gente del tuo intorno, e nella pratica si usa tanto come hola, che come adios. Per questo motivo salto la grammatica, perché è casa mia e sono amici miei.
ciao...

Leicca dijo...

Ciao, guapa. ;-)

Mi blog es Bleicca.
No sé qué pasará-

Te paso el link:
http://www.20minutos.es/premios_20_blogs/votar/2111/2/

Y luego... fotoblogs!!! Jeje.
Un besito.

(Pero vendrás también, no?)
Un beso.

Leicca dijo...

Espera...
QUE LA CORTA SOY YO.

jeje.

Está en la columna de la derecha,
un cuadradito azul, poco llamativo,
en una sección que dicd "un lugar para los números".

:-D

Ixchel dijo...

Ya están tus nuevos diseños los voy a mirar y ya te envio correo para comentarte.

Saludos y el apoyo ;)

Mónica dijo...

Oido cocina Leicca, pero sí hemos tenido un momento de empanamiento mental las dos, claro, me refería dónde estaba el link dentro de tu blog.

Besos,

Ixchel, sí he subido fotos, aunque espero poder terminar de subirlas todas mañana, faltan algunos diseños. Espero que te gusten.

Besos

Purificación Ávila. dijo...

Hola, Mónica, mira que casi "lloro" con lo del ojo extraviado del pobre señor. Tanta espera sólo desesperanza nos trae, y a Andrés se le iba la fuerza por los dedos, pobre, hasta lo visualizo.

Todos hemos esperado y desesperado alguna vez en nuestras vidas, pero seguro que hemos sacado una conclusión que nos ha hecho mejorar y ver la vida desde otra perspectiva.

Ya, para rizar el rizo, te escribo uno de mis dislates: ¿Para qué esperar si el tiempo no existe como tal? ¿Para qué vivir desesperanzas cuando otras esperanzas llaman a nuestra puerta a mitad de vanas esperas?

Me gustó este relato cortito lleno de originalidad, cocido en su punto tragicómico y aderezado en la presentación con un poquito de olvido inconsciente que el subconsciente se encargó de desparramarle para dejarnos la guinda de la moraleja: El tiempo todo lo cura. (Ya no se acordaba, pero fíjense si cura). Bien por Andrés, y por ti.

Besos, amiga.
Felices Carnavales. Puri.

Mónica dijo...

Puri gracias como siempre por este cafecito en mi casa y tus palabras.
Me alegro de que te guste el escrito. Sí, el pobre Andrés da penita. Y lo de que el tiempo todo lo cura, supongo que sí, aunque más que curarlo a veces lo anestesia que un poco viene a ser lo mismo. En respuesta a tus preguntas, te diré que la primera me encanta, una gran verdad y la segunda me alegra que coincidas con Antonia en que durante la espera pueden presentarse otras oportunidades, o mejor aún, algo más importante que eso que anhelamos.

Un abrazo,

Mónica dijo...

Puri gracias como siempre por este cafecito en mi casa y tus palabras.
Me alegro de que te guste el escrito. Sí, el pobre Andrés da penita. Y lo de que el tiempo todo lo cura, supongo que sí, aunque más que curarlo a veces lo anestesia que un poco viene a ser lo mismo. En respuesta a tus preguntas, te diré que la primera me encanta, una gran verdad y la segunda me alegra que coincidas con Antonia en que durante la espera pueden presentarse otras oportunidades, o mejor aún, algo más importante que eso que anhelamos.

Un abrazo,