lunes, noviembre 10, 2008

A VECES...

A veces de repente, a uno cualquiera le da por ahí y decide componerte una canción, tu propio tango, lento y fogoso. Pero no siempre la letra acompaña. No siempre está plagado de esas estrofas que deseas que te canten muy cerca. Tan cerca que si es posible no se llegue a enterar ni tu propia oreja. Y ese estribillo que no para de repetirse, a pesar de llevar un son lento es tan duro que se clava de lleno en tu estómago y lo agarra y no lo suelta.
El reproche es junto con el odio uno de los peores estados en los que puede sentarse a comer, dormir y convivir cada día el ser humano. No es letra de canción para un bolero. Ni siquiera para un tango canalla.
A veces creo que me separo en dos. Que mi permanente estado de géminis en alerta me lleva a situaciones que no sólo no deseo, sino que ni tan siquiera busco. A veces creo que mi otro yo hace maldades a mis espaldas, para que cuando llega la noche y yo despierto, revivo, reacciono, como otros lo hacen con las primeras luces del día, me encuentre que al despertar no me entienden. Nada. La nada más absoluta.
A veces creo que estoy compuesta por dos mujeres diferentes, como las canciones que tienen dos estrofas. Dos vidas paralelas que no llegan a encontrarse.
No lo sé. Pero hoy escribieron un tango para mí y por título llevaba: "Reproches". Y yo no entendí nada.




Esto sí quiero que me lo canten...
Y no hagan caso, la realidad y la ficción y más en estos momentos de total hermetismo y vida casi monacal (casi), siempre van unidas de la mano, tanto que no se distinguen ni las formas de los dedos.

8 comentarios:

39escalones dijo...

Todos somos, al menos, dos. O más.
Calamaro muchos más.
Besos

Mónica dijo...

Gran verdad Sir Alfred. Por cierto que ahora que no nos oye nadie, tuve que censurar un video que pensaba poner de Sir Calamaro en el concierto de la Expo, por si mi pabellón auditivo no me engaña, escucharse mi voz de pito a mitad canción... Sin comentarios.

Un besazo

Max Estrella dijo...

Me ha encantado el título...A Veces...cuando la vida sucede a veces,o las cosas suceden a veces...o las canciones...o los tangos....ummmm...café de buena mañana y sabor porteño...
Me he trasladado...
Besos

Miguel Sanfeliu dijo...

Los reproches atizan fuerte en el sentimiento de culpa y eso suele doler, pero bueno, hay que aceptarlo, es algo que a todos nos pasa. Claro que siempre nos queda el refranero popular que afirma que el tiempo termina poniendo las cosas en su sitio...
Me gustó el texto.
Saludos.

do you feel the scent? dijo...

Maldita... esta canción me pone más triste... Y no porque la asocie a algo o a alguien, cosa habitual en mí (sinestésica hasta la médula), sino porque me pone triste. No lo entiendo, porque no tendría por qué, pero me pongo... ¡melancólica!

De todo lo demás te escribo cuando esté menos entumecida.

Besos.

Cristian dijo...

Hola Mónica,

Si ya te cercioraste de esa otra que crees llevar dentro la mitad del recorrido (más un paso) está hecho.

Aunque el tango se diga llamar reproche, báilalo.

Beso y espero un email pronto

Víctor González dijo...

Mónica, Andrés, tango, siendo Andrés la conjunción copulatva.
Beso.

Pat Rizia dijo...

querida Mónica, espero que estés muy bien y que podamos quedar un día de estos, que vamos a criar canas, en el interín...
Un besote. Patro.